Puerto Libre – ¡Oaxaqueños, en Benjamín Robles tenemos la encarnación del nepotismo!

2018-07-19T13:29:30+00:00

Guillermo Hernández Puerto

A Benjamín Robles Montoya, dueño del Partido del Trabajo (PT) en Oaxaca y de sus prerrogativas económicas, le decimos desde esta columna y en su cara que es un político desvergonzado, un mafioso que se ha hecho inmensamente rico como funcionario del gobierno de Gabino Cué y como vividor de la política.

Es tan cínico este vividor y mafioso que hoy por hoy representa no solo al político corrupto y desvergonzado sino que se erige a nivel estatal y nacional como el rey del nepotismo más descarado que hoy por hoy existe en México ante los ojos de la opinión pública estatal, nacional y ante la victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador y ante lo que Obrador llama la cuarta transformación de México. Yo me pregunto, ¿qué dirían Hidalgo, Morelos, Vicente Guerrero y Ricardo Flores Magón ante la desvergüenza de Benjamín Robles Montoya o Madero, Viilla y Zapata?

Esto que digo y lo hago en primera persona para que Benjamín no me tome como un mentiroso, un desconocedor de la historia de México y de los exgobernantes plutócratas y desvergonzados que ha tenido México, entre ellos, José López Portillo que nombró a su hijo como el orgullo de su nepotismo.

Guardando las debidas proporciones del caso, Benjamín Robles Montoya montado en el PT y en la Coalición Juntos Haremos Historia, de la manera más descarada y cínica frente al pueblo de Oaxaca y frente a Andrés Manuel López Obrador se designó él, Benjamín Robles Montoya, candidato a diputado federal por el PT, a su esposa, Maribel Martínez, candidata a diputada federal plurinominal por el mismo partido, así como a su hijo candidato a diputado local por el Partido Encuentro Social y de pilón hasta su exjefe de prensa, César Morales Niño, como candidato a diputado por Nochixtlán y todo ganaron por el arrastre de López Obrador.

A Benjamín no le importó ser catalogado como chapulín también, pues brincó de senador a diputado federal de senador a diputado federal. ¡Qué desfachatez ante el pueblo de Oaxaca y ante la Cuarta Transformación de México!

Cuando Benjamín Robles Montoya se postuló como candidato a gobernador de Oaxaca en 2016, para desligarse del gobierno corrupto de su amigo y protector Gabino Cué y para acarrear voto a su candidatura, juró y perjuró que no descansaría hasta que Gabino Cué y su banda de ladrones pisaran la cárcel y devolvieran todo lo robado a Oaxaca.

Hoy, después de que se montó en el arrastre de Obrador y salió ganón con la diputación federal, en conferencia de presa dijo que ese no es un asunto suyo el que Gabino Cué y sus ladrones pisen la cárcel, que este asunto le corresponde al gobernador Alejandro Murat y a los diputados del Partido Revolucionario Institucional. Qué poca dignidad y vergüenza tiene Benjamín Robles Montoya frente al pueblo de Oaxaca, por lo menos debería confesar ante los oaxaqueños cuántos millones de pesos obtuvo del gobierno de Cué para hacer feliz a su familia, que hoy por hoy, frente a los hambrientos oaxaqueños es muy rica y opulenta, aunque lo niegue.

¿Cómo se explica usted, amigo lector, la riqueza de Benjamín, si cuando llegó a Oaxaca, llegó con una mano adelante y otra atrás y no se le conoce empres alguna? La respuesta es que su fortuna es derivada de los recursos público de su paso por la legislatura local y de su inclusión como miembro del gabinete del gran ladrón y asesino que responde al nombre de Gabino Cué y de sus dietas y negocios como senador, quizá por eso, hoy se hace el desmemoriado de aquel discurso violento, de que no descansaría hasta llevar a la cárcel a Gabino Cué y a su banda de ladrones.

Debemos enfatizar que luego del triunfo aplastante de Andrés Manuel López Obrador se promocionó en el periódico de su amigo, Ericel Gómez Nucamendi, como el candidato más votado en el país.

¿Qué quiere decir esto?, que está mandando el mensaje al presidente electo de México, que él, Benjamín Robles Montoya, es el más popular y querido en Oaxaca y que por lo tanto debe nombrarlo en 2022 candidato de Morena y del PT a gobernador de Oaxaca.

Nepotes, cínicos y ratas como Benjamín son la antítesis de un político honesto que va a encabezar en Oaxaca, la cuarta transformación de México.

Salomón Jara Cruz, otro sinvergüenza y arrogante, ha escondido la cabeza ante los grandes latrocinios de su exjefe Gabino Cué, pero aunque esconda la cola, los oaxaqueños saben que formó parte de ese gobierno corrupto, pero no exige que el gelatinoso y blandengue Gabino, pise la cárcel. Y eso que Salomón presume ante sus paisanos de la Sierra Norte de llevar la sangre serrana que llevó en sus venas el gran Juárez.

Como colofón diremos qué viva Benjamín Robles Montoya, qué viva su nepotismo descarado y qué viva su familia, porque con López Obrador salieron ganones y pueden exhibir su riqueza y millonaria vida ante más de un millón de oaxaqueños que viven en la pobreza y extrema pobreza. ¡Qué viva Benjamín Robles Montoya, el nuevo rico de Oaxaca y que viva su nepotismo! Qué caray.

One Comment

  1. JORGE FERIA 19/07/2018 at 11:12 pm - Reply

    Buena columna.. CONTINÚE EXHIBIENDO ANTE LA OPINIÓN PÚBLICA A ESTOS SIN VERGÜENZA.

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