Puerto Libre – Benjamín, ¿en qué bote de basura tiraste tu palabra de honor?

2018-07-18T17:49:49+00:00

Guillermo Hernández Puerto

Benjamín Robles Montoya, dueño del Partido del Trabajo en Oaxaca y de sus prerrogativas económicas y diputado federal electo por el arrastre de Andrés Manuel López Obrador, convocó el pasado lunes 16 de julio a una conferencia de prensa en las oficinas que ocupa Benjamín, donde se aventó el rollo que funcionarios y representantes populares de Morena se bajarán el sueldo a la mitad, sin especificar claramente quién manejará este dinero, en qué banco lo depositarán y qué obras se construirán para el progreso de Oaxaca.

Voy a dejar de lado este rollo para exponer lo siguiente y lo voy hacer en primera persona.

Frente a los periodistas que allí se encontraban cubriendo el evento. Le dije, Benjamín. Hay pendiente, el reclamo popular de que Gabino Cué Monteagudo y su banda de ladrones vayan a la cárcel y devuelvan todo lo que le robaron a Oaxaca. Tú, Benjamín dijiste como senador que no descansarías hasta que Gabino Cué pisara la cárcel y devolviera todo lo robado a Oaxaca.

Salomón Jara Cruz fue electo senador; Ericel Gómez Nucamendi fue electo diputado local para integrar la 64 legislatura. Recientemente fue nombrado miembro del Comité Anticorrupción en Oaxaca, el expresidente del Tribunal Superior de Justicia, Alfredo Lagunas Rivero. Estos nombramientos nos indican a los oaxaqueños que Gabino Cué Monteagudo y su banda de ladrones nunca pisarán la cárcel y que los latrocinios de estos ladrones quedarán impunes. Le hice este mismo planteamiento a Salomón Jara y desde entonces me quitó el habla.

Benjamín me contestó, con el respeto que usted se merece profesor, pero no estoy de acuerdo con lo que dice de Ericel, porque Ericel ha hecho mucho por Oaxaca y con algunos comentario que hace en su columna. En vez de salir en defensa del clamor popular de que Gabino Cué pise la cárcel, defendió a Ericel y lo criticable y condenable que olvidó su compromiso de que no descansaría hasta que Gabino pisara la cárcel. Desconoció su palabra de honor y trató de exhibirme ante los comunicadores presentes como un desconocedor a farsante.

Después de que terminó de defender a Ericel le respondí. Lo que escribo en mi columna y lo que comento en la radio lo sostengo y no me rajo de lo que digo y escribo.

Le voy a refrescar la memoria a Benjamín, porque se hizo y se hace el desmemoriado para justificar su falta de palabra de honor.

Lazos políticos muy fuertes ligan a Ericel con Gabino Cué Monteagudo. Recordemos que cuando Gabino Cué solicitó licencia como senador para competir por la gubernatura, Ericel ocupó el escaño durante más de un año en el Senado como su suplente. En el gobierno de Gabino, Ericel fue diputado de la 61 legislatura y por si Benjamín no lo reconoce, recordamos que Dante Delgado Ranauro; Jesús Martínez Álvarez, exgobernador interino de Oaxaca, y el propio Benjamín que llegó de Michoacán impulsaron la candidatura de Gabino Cué a la presidencia del municipio de Oaxaca de Juárez, lucha o proyecto político que apoyé con mis comentarios en conocida radiodifusora. Benjamín quizá sorprenda a las nuevas generaciones de periodistas, pero a mí no, porque sin presunción alguna voy a decir dos cosas: cuando Andrés Manuel López Obrador tenía todas las puertas cerradas de las televisoras y medios radiofónicos y lo golpeaban terriblemente, desde el desafuero que intentó contra él Vicente Fox le apoyé incondicionalmente desde esa radio y el semanario El Shunco de Tehuantepec ya desaparecido y que, por ejercer el periodismo y leer cuando menos varios periódicos durante más de 30 años conozco el panorama político de Oaxaca y he sido protagonista de movimientos entre otros como 2006, donde me he jugado la vida.

Conozco, le digo a Benjamín Robles Montoya, la ingratitud, la envidia y la traición, entre ellos de los que llegaron al gobierno de Cué y de Cué y, de los que se beneficiaron con muchos millones de pesos del gobierno de Cué por mi labor de comentarista de radio.

Dirigiéndome a Benjamín, su esposa Maribel Martínez, César Morales Niño, una diputada electa de baja estatura, que destila soberbia por todos su poros y no sé si ahí se encontraba el hijo de Benjamín, porque no le conozco, diputado local electo, ustedes les dije que están cerca y pueden hablar con Andrés Manuel López Obrador, ganador de la Presidencia de México y que van a trabajar por la cuarta transformación de México, háganle saber a Obrador de este reclamo del pueblo para que Gabino pise la cárcel y devuelva todo lo robado a Oaxaca.

Benjamín Robles Montoya no sólo se salió por la tangente, sino que fingió demencia y evadió el compromiso que contrajo con el pueblo de Oaxaca de llevar a la cárcel a Gabino Cué y a su banda de ladrones, porque contestó, ése es un compromiso del gobernador Alejandro Murat y de los diputados del Partido Revolucionario Institucional que defienden a Gabino Cué. Negó frente a los periodistas que cubrieron la conferencia su palabra de honor.

Sin que esto suene a ofensa o grosería para el diputado electo, Benjamín Robles Montoya, pero como colofón cabría preguntarle. Benjamín, ¿en qué bote de basura o caño de albañal tiraste tu palabra de honor de que no descansaría hasta que Gabino y su banda de delincuentes pisaran la cárcel y devolvieran todo lo robado a Oaxaca? Te rajaste Benjamín como un vulgar zacatón.

Deja un comentario