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“Once Upon a Time in Hollywood y porque Tarantino no quiso darme la mano el día que lo conocí”

//“Once Upon a Time in Hollywood y porque Tarantino no quiso darme la mano el día que lo conocí”

“Once Upon a Time in Hollywood y porque Tarantino no quiso darme la mano el día que lo conocí”

By | 2019-08-31T17:40:45+00:00 agosto 31st, 2019|Categories: Cine|

Giovanni Gomez Tagle / Aleph / Columna de Crítica Cinematográfica y Cinefilia Esquizofrénica.

 

 

Érase una vez en Morelia, un festival internacional de cine en donde asistí con la idea de hacer invitaciones a productores, directores, actores, etc. para el extinto Festival Internacional de Cine del Centro Histórico de Toluca (FICCHT), me encontraba en una calle aledaña al Cinepolis de ahí del centro de Morelia echándome una bacha antes de entrar a ver la película de Jodorowsky “La danza de la realidad”, la cual había generado mucho mame por ser una de las alfombras rojas más esperadas con el mismísimo Jodorowsky presentado su película ya que desde “El ladrón del arcoíris” no había dirigido ninguna película y ya sonaba como director de culto desde 1989 con «Santa Sangre», pues en plena matada de bacha me dieron una ganas rudas de orinar y corrí al Cinepolis esperando a que ya hubiera pasado la parafernalia de la alfombra roja y poder entrar directamente a la sala de proyección, llegando al baño veo que está bloqueado con dos personas como de seguridad y uno de ellos me indica que no puedo pasar que debo de esperar, entonces le dije:

 

 

 

No manches me estoy meando, neta me voy a orinar aquí mismo, ¡Por favor déjame pasar¡ (al mismo tiempo que aplique el charolazo enseñándole mi gafete de invitado que traía colgando) y lo empujo y no le queda más que ceder y dejarme pasar, una vez que me instalo en mi cubículo del mingitorio, suelto un suspiro de placer al sentir como liberaba lo que casi explota en mi vegija y es cuando escucho una carcajada y evidentemente supe que había sido por la expresión que hice, cuando volteo para ver quien se había carcajeado, casi me da diabetes al percatarme que el que estaba ahí orinando conmigo al mismo tiempo era el mismísimo Quentin Tarantino, si ese director que desde que yo era muy joven fue uno de mis directores modernos favoritos desde Perros de reserva; en verdad estaba en shock, ni en una realidad paralela pensé en algún momento encontrarme a uno de mis directores favoritos meando en un Cinepolis y que aparte estuviéramos ahí literalmente orinando juntos, él se me queda viendo con una mirada de si ya vi que te diste cuenta que soy Quentin Tarantino, dime algo …..

 

 

 

Y entonces en nanosegundos pensé en diálogos de sus películas, de cuantas veces vi Pulp Fiction cuando estaba shavo, bueno hasta cruzo por mi mente decirle unas ideas que tenia de películas pero todo esto paso en nanosegundos y solo lo ví fijamente con una sonrisa como de monja enamorada del Cardenal y le dije THANK YOU FOR EVERYTHING MAESTROU y me acerque a darle la mano y fue cuando hizo sus brazos para atrás riéndose y diciéndome NOU NOU NOU haciendo inferencia en que no me iba a dar la mano acabando de orinar y fue cuando solo me quedo como idiota viéndolo y le dijo I know I know y es cuando él se despide moviendo la mano rumbo a la puerta del baño y me grita NO, THANK TO YOU y se voltea y se sale del baño, en ese momento reacciono como quien hubiera estado en un trance y corro para pedirle una pinshi foto y ya estaba la horda de fans queriéndoselo comer y sus guaruras apenas haciéndole cancha para llevarlo a la sala donde se iba a proyectar la película de Jodorowsky y solo le volví a gritar THANK TO YOU QUENTIN y volteo me sonrió y se desapareció entre la bola de gente que era como un ejército de abejas defendiendo su panal.

 

 

 

 

Y así fue como conocí al célebre Tarantino y uno de mis directores de cine favoritos, un cinéfilo empedernido, un amante del cine ante todo y quien ha sabido desarrollar un estilo único en sus películas utilizando el homenaje, la sátira, el pastiche, el intertexto a todo lo que da y es que en su última película “Once Upon A Time In Hollywood” se consagra como un director maduro que sabe lo que quiere provocar en la audiencia, sin importarle un pepino quedar bien con alguien, en esta última entrega que hizo nos deja claramente ver que es una película de un cinéfilo para cinéfilos, un gran homenaje a la década de 1960, las referencias a películas, cultura pop, literatura, publicidad, moda, música, slangs o caló que se utilizaba en ese entonces, una verdadera joya en cuanto a diseño de producción y arte como tal.

 

 

 

 

Sin duda es la película más Tarantina que haya hecho, es importante señalar que la película coquetea con ser un thriller de crimen y misterio pero con el estilo sarcástico en todo momento de Tarantino ya podemos esperar algo muy distinto y secuencias completas que más bien parecen ser como siempre una Comedia Negra sobre cualquier tema abordado por Tarantino, el gran tema dentro de esta película son los asesinatos cometidos por la Familia Manson, una secta establecida en California a finales de los años 1960, dirigida por Charles Manson quien en la noche del 8 de agosto de 1969, ordenó a varios miembros de su clan ir a la casa del músico Terry Melcher, quien vivía en Beverly Hills, pero Manson ya sabía que en esa casa del músico ahora vivían Sharon Tate y Roman Polanski, quien un año antes había dirigido “El bebé de Rosemary” con la actriz Mia Farrow y obteniendo numerosos premios y varias nominaciones al Óscar, logrando el éxito internacional y así Polanski, por fin había conquistado Hollywood después de su fracaso de «El baile de los vampiros», película en la que conoció a Sharon Tate, su esposa que fue brutalmente asesinada estando embarazada por los enfermos de la Familia Manson, y que a la fecha está el eco de la frase que supuestamente Charles Manson dijo al dar la orden de su asesinato: “destruir totalmente a todo el mundo de la manera más horripilante posible” y así fue, no destruyo el mundo como tal pero si el mundo de Roman Polanski quien se encontraba en Londres durante los trágicos sucesos en su hogar, quien estaba preparando su largometraje “El Día del Delfín” el cual nunca termino ….

 

 

 

La genialidad de Tarantino es el crear un universo alterno a lo que ya todos sabemos paso en realidad y bueno si mato a Hitler en su fantasía personal de “Bastardos sin Gloría”, salvar a Sharon Tate y evitar una de las tragedias más horripilantes que han pasado en Hollywood es una fantasía más hecha realidad, teniendo en este universo paralelo a un Roman Polanski que posiblemente nunca hubiera recibido los Oscares por «Chinatown», «Tess» o «El Pianista», tal vez nunca hubiera cometido pedofilia todo drogado en un jacuzzi en la casa de Jack Nicholson, razón por la cual fue acusado de violación de una niña de 13 años, para después pasar solo unos meses en prisión, abandonó el país mientras estaba en libertad bajo fianza, nunca ha vuelto a pisar suelo gringo y por lo mismo no pudo recoger su estatuilla de mejor director en la ceremonia de Los Oscares del 2002. Tal vez Roman Polanski hubiera dirigido «Star Wars» y Sharon Tate hubiera sido la princesa Leia, todas estas pachequeces pueden pasar en los universos paralelos de un Quentin Tarantino.

 

 

 

Leonardo DiCaprio star in Columbia Pictures “Once Upon a Time in Hollywood”

 

 

 

También nos deja claro que si hay un género que ama es el Western, en particular el spaghetti western, el chorizo western y todo lo que tenga que ver con vaqueros, claro está que ya lleva 3 películas al hilo con este particular género: «Django sin cadenas», «The Hateful Eight» y ahora «Once Upon a Time in Hollywood» que si bien no es un western como tal, su historia está basada en un actor estrella que lucha por mantenerse en la fama haciendo este tipo de genero ya no en Hollywood sino en Europa, que fue en Italia la cuna del Spaguetti Western y España del Chorizo Western relativamente, también deja ver continuamente que es fan de los mexicanos, acentuando ahora más que nunca su empatía y su postura política ante el régimen Trump, y también coqueteándole siempre a hacer bromas racistas para evidenciar aún más lo absurdo de estas realidades sociales, ya sea con negros, latinos o mexicanos, le encantan los traseros redondos de las actrices que contrata para sus películas y nos los presume en pantalla grande en primer cuadro para disfrute de muchos y particularmente ese Zeitgeist de los años sesenta, que sin duda hemos sido testigos de que es una de las décadas favoritas de Quentin Tarantino.

 

 

 

Muy recomendable esta última ficción de Once Upon A Time in Hollywood y otra ralla más al tigre, que poco le importa quedar bien con una audiencia, cuando El, más que otra cosa disfruta hacer cine porque ama el cine y para entender tantas referencias cinematográficas que hace en todas sus películas, habría que ver mucho cine, diario, en todo momento que se pueda, así como él lo hacía, cuando muy joven trabajaba en una tienda de videos en Los Ángeles, larga vida al rey y ojala la próxima vez que lo vuelva a ver en mi vida, sea con las manos limpias y pueda incluso abrazar a mi querido Quentin Tururu.

 

 

 

“Cuando alguien me pregunta a cuál escuela de cine he ido, yo respondo: No fui a ninguna escuela de cine, solo fui al cine” Quentin Tarantino

 

 

Fuente:https://cineparallevar.mx/2019/08/30/once-upon-a-time-in-hollywood-y-porque-tarantino-no-quiso-darme-la-mano-el-dia-que-lo-conoci/

 

 

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