La derrota de Morena en Xoxo – Guillermo Hernández Puerto

2018-09-11T13:08:22+00:00

Alejandro López Jarquín derrotó a Morena en Xoxo.

No vamos a ponderar la victoria política que obtuvo Alejandro López Jarquín en el municipio de Santa Cruz Xoxocotlán, porque ya la valoró el pueblo que le dio su voto y que le dio el triunfo para que siga gobernando ese municipio, ahora por tres años.

Lo relevante, y es lo que queremos destacar, es que López Jarquín fue de los pocos que venció al Partido Morena en Oaxaca y que salió avante ante el arrastre de Andrés Manuel López Obrador.

Pocos, muy pocos, pueden contar que vencieron al boom López Obrador. Alejandro López Jarquín tiene ese mérito político. El mérito de haberle dado votos, muchos votos al Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Oaxaca porque contendió como candidato a presidente municipal de Santa Cruz Xoxocotlán por la coalición que integraron los partidos PRD, Partido Acción Nacional (PAN) y Partido Movimiento Ciudadano (PMC).

Esta victoria fue porque le dieron su voto de confianza los xoxeños, este hecho político debe o debiera ser un gran motor político que mueva a López Jarquín a trabajar con mayor ahínco para corresponder con trabajo y con obras al respaldo y voto de confianza que le dieron los electores del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán.

Vaya, para Alejandro López Jarquín desde esta columna, una felicitación por su victoria electoral, porque se pueden contar con los dedos de una mano y nos sobran dedos, los candidatos a presidentes municipales que en las elecciones presidenciales pasadas derrotaron a Morena y al boom López Obrador. Alejandro López Jarquín puede contarlo y hasta presumirlo.

Othón Cuevas, oaxaqueño honesto y trabajador. Hoy vamos a hablar del diputado local electo de Morena, Othón Cuevas. Es un político oaxaqueño que no se ha visto envuelto en escándalos políticos ni embarrado en casos de corrupción, cuenta con una buena imagen. Tiene experiencia legislativa, así lo dice su paso por la LIII Legislatura federal. Tiene imagen de ser un oaxaqueño decente, trabajador y honrado. Ha sido un promotor activo en luchas sociales que tienen que ver con el campo y los recursos naturales.

Es respetado y querido en su tierra y en el distrito que ganó en los pasados comicios. En síntesis, no obstante que por razones políticas ha mantenido un perfil bajo para no ser blanco de celos políticos, es un político oaxaqueño congruente con su palabra y sus hechos. Es gente muy cercana al presidente electo Andrés Manuel López Obrador. En nuestra opinión, es de los que tienen el talento y la experiencia política para desempeñar el cargo de coordinador de la bancada de Morena en la LIV Legislatura local.

Gabino Cué nunca pisará la cárcel. No nos equivocamos cuando desde esta columna dijimos que el gran ladrón, traidor y asesino, Gabino Cué, no pisaría la cárcel y que sus fechorías junto con las fechorías de su banda de delincuentes quedarían impunes, que jamás los alcanzaría el brazo de la ley.

Dijimos también que el fiscal Rubén Vasconcelos Méndez era puro jarabe de pico como resultó cierto, porque en uno de sus eructos políticos afirmó ante el pueblo oaxaqueño que ya andaban tras la captura de su condiscípulo de la Universidad de España, lo que era, fue y resultó una falacia y una burla al clamor de justicia del pueblo oaxaqueño.

Gabino Cué está bien agarrado, cuenta con el respaldo del próximo secretario de Relaciones Exteriores del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard Casaubón.

Por lo tanto, y sin que esto suene a ofensa o grosería para el fiscal Rubén Vasconcelos Méndez, Gabino Cué jamás pisará la cárcel ni devolverá en efectivo ni en bienes inmuebles lo que le robó a Oaxaca.

Gabino, dadas las condiciones políticas que soplan a su favor, puede venir a Oaxaca y habitar su Casa Blanca, ubicada en Puente de Piedra en la agencia municipal de San Felipe del Agua, valuada en 7 millones de dólares, pararse en la puerta y mofarse de los oaxaqueños.

Lo más indignante y repulsivo sería que en un descuido el gobierno de Andrés Manuel López Obrador lo nombre embajador de China, de Francia, España, Inglaterra, Guatemala, Chile o Venezuela y lo presente con las cartas credenciales del gobierno de Obrador o como ministro plenipotenciario de la cuarta transformación de México.

En política todo puede suceder hasta que a un hampón como Gabino Cué lo colmen de honres.

Los rebuznos del coordinador de la AEI. Mire usted, amigo lector, leímos una nota de la página policiaca que se publicó con el título: “No hay delincuencia organizada en Oaxaca”, atribuida o dicha por el coordinador de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), José Antonio Iglesias Arreola.

Según la nota se informa que el coordinador de la AEI dijo: “Es totalmente falso que en Oaxaca exista una organización de la delincuencia organizada, los cuales intimidan a los ciudadanos y distintos comerciantes, empresarios, cuando argumentan que pertenecen a este tipo de organizaciones, los cuales no son más que un grupo de delincuentes que utilizan siglas de diferentes cárteles”.

La pregunta obligada que deberíamos hacernos los que vivimos en la ciudad y en el estado serían: ¿En qué mundo vive José Antonio Iglesias Arreola o de cuál fumó?, porque o bien se hace el tonto o nos quiere ver la cara de tontos a los ciudadanos, diciéndonos que la inseguridad que padecemos sólo está en nuestra mente, porque no existe. Ante las fumadas de Arreola nos hacemos esta reflexión: ¿Acaso fue una vacilada el arresto de los Villaseca como autores de encabezar una banda de narcotraficantes en la ciudad o los bloqueos que originaron las protestas del Sindicato Libertad fue sólo una ilusión o un cuento chino?

Seguramente Arreola se hace el tonto y el desentendido para evadir su responsabilidad. Sin embargo, debiera ser más cuidadoso en sus declaraciones, porque con tales rebuznos le echa tierra al fiscal y de paso al gobierno que le da el taco de frijoles. Como moraleja, bien podría decirse que José Antonio Iglesias Arreola no rebuzna, no más porque no es jumento.

Posdata. Un saludo fraterno para Raúl Castellanos Hernández, un oaxaqueño que seguramente volverá y con mayores bríos e ímpetus a la vida social y política del Oaxaca.

Deja un comentario